Proyecto Cárcel

Promoción de Derechos Humanos en la Cárcel de Mujeres de Bouwer

 

Este Proyecto comenzó a ejecutarse en Octubre del año 2006. Durante el tiempo transcurrido han participado más de 200 mujeres privadas de su libertad en situación procesal y de condena, así como también más de 250 estudiantes de diversos cursos y disciplinas, incluyendo a alumnos y docentes de Derecho, Trabajo Social, Cs. dela Información, Artes, Antropología, Psicología, Cs de la Educación, etc. lo cual ha enriquecido enormemente el espacio pensado desde su inicio, generándonos un desafío mayor, y sin duda, creciendo humana y académicamente año a año.

El proyecto tiene 2 etapas, la primera se realiza en la facultad de Derecho, donde docentes y alumnos participantes del proyecto de años anteriores, realizan talleres de formación en distintas temáticas para los futuros talleristas que, en una segunda etapa ingresaran al penal a realizar los talleres con las mujeres privadas de su libertad. Las temáticas en las que se forman los futuros talleristas pasan por la criminología crítica, género, educación popular, ejecución penal, etc todo esto bajo el eje de los derechos humanos, base fundamental de nuestro proyecto.

A través de la extensión, la Universidad entrelaza vínculos con la comunidad, funcionando así como un actor social activo, responsable de la producción de conocimiento, no sólo puertas adentro, sino también hacia afuera. No es menor que esta institución implemente estas políticas que fortalecen el abordaje multidisciplinario de las distintas problemáticas que plantea la sociedad actual.

En los espacios que se crean con las mujeres privadas de su libertad se genera una especie de “espacio sin fronteras” donde es posible el intercambio y la socialización de experiencias. Esto no sólo favorece a la relación entre las mujeres privadas de su libertad, sino que logra traspasar muros y conectarse con el afuera.

Este canal, que es la política de extensión, entre las distintas disciplinas y lo social genera una constante comunicación y atención a las demandas sociales; revalorizando los vínculos que se construyen en la práctica y produciendo un conocimiento que no se concibe aislado de la realidad en la que pretende incidir, pero, por sobre todo, se construye desde esa misma realidad.

Particularmente el trabajo en la Cárcel implica cuestionar y reflexionar sobre aspectos que pasan desapercibidos en otros espacios donde transcurre nuestra vida académica como estudiantes. Las características de dicho espacio, el tipo de vínculos y relaciones que allí observamos y de las que luego de un tiempo nos sentimos parte, nos obliga a reflexionar sobre nuestra práctica y el tipo de presencia allí adentro, se trata así de romper o ampliar los limites de estas dos instituciones: la Cárcel y la Universidad.

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